La venta de libros es un negocio, y como tal tiene sus tiempos y sus formas, por lo que la época de las vidrieras, las promociones y un lugar en la mesa de su librero amigo se van agotando de a poco para La Ciudad de la Furia... lugares ahora ocupados por otros libros recién lanzados, lo que nos deja nuevos objetivos y lugares a quienes somos parte de esta aventura.En este primer tiempo, La Ciudad de la Furia apareció en una treintena de medios periodísticos, y tuvo su espacio de exposición en un gran número de librerías.
Tuvo lectores en la Argentina y en el exterior, y su repercusión lo mantiene hoy a la venta -tanto en las tiendas de libros como en Internet- a pesar de las nuevas novelas que llegan día a día. Pero ya no lo vemos tan expuesto a las miradas curiosas, y serán los lectores los responsables de hacer saber de su existencia, y del valor que ellos puedan darle a la historia de Gabriel y Majo, del Proscrito y Asseff, de Azrael y Seshat...
Les cuento que estoy trabajando en varios textos y en dos o tres historias, es posible que en algún tiempo se puedan topar con la segunda parte de esta aventura, o con otras nuevas promesas de tinta y papel. Y por sobre todo, espero haberles dado una nueva excusa para soñar. Pero la llegada de la Navidades, y de los tiempos en los que la novela tiene su centro (fines de diciembre y comienzos de enero) no podían quedar sin un recuerdo de este nostálgico "cuentahistorias", o sin la invitación a todos ustedes de revivir esos momentos. No dejen de escribir, y si les gustó el libro, háganlo saber. Gracias a todos, por estos maravillosos primeros meses. Nos vemos en La Ciudad de la Furia...
Les cuento que estoy trabajando en varios textos y en dos o tres historias, es posible que en algún tiempo se puedan topar con la segunda parte de esta aventura, o con otras nuevas promesas de tinta y papel. Y por sobre todo, espero haberles dado una nueva excusa para soñar. Pero la llegada de la Navidades, y de los tiempos en los que la novela tiene su centro (fines de diciembre y comienzos de enero) no podían quedar sin un recuerdo de este nostálgico "cuentahistorias", o sin la invitación a todos ustedes de revivir esos momentos. No dejen de escribir, y si les gustó el libro, háganlo saber. Gracias a todos, por estos maravillosos primeros meses. Nos vemos en La Ciudad de la Furia...